Entender el negocio
Todo empieza por entender el negocio: qué ofrece, cómo viene funcionando y por qué le compran. Sobre esa base trabajamos también cómo se presenta la marca, que es lo que después sostiene todo lo que se comunica.
Sistemas de adquisición de clientes
Soy Fran Demoli, desde Córdoba. Armo el sistema que trae clientes: publicidad en Meta, consultas por WhatsApp y la medición de cada venta. Entiendo cada proyecto al detalle antes de invertir en anuncios.
Me tomo tu negocio tan en serio como vos.
Soy consultor y publicista digital freelance, desde Córdoba. Hace más de cinco años ayudo a negocios a ordenar su comunicación publicitaria y conseguir clientes.
Hoy me enfoco en el sector de la construcción: inmobiliarias, constructoras, desarrollistas y empresas que trabajan en obra, como climatización o energía solar. También acompaño negocios de otros rubros con potencial de escalabilidad.
Mi forma de trabajar es siempre la misma: entiendo primero el negocio, su cliente y su oferta, afinamos la comunicación y luego lo traslado a una gestión publicitaria clara, efectiva y con fundamento.
Fran Demoli · Córdoba, Argentina
Tres etapas, siempre en el mismo orden: entender el negocio, construir los sistemas que lo sostienen y afinar el rendimiento con criterio.
Todo empieza por entender el negocio: qué ofrece, cómo viene funcionando y por qué le compran. Sobre esa base trabajamos también cómo se presenta la marca, que es lo que después sostiene todo lo que se comunica.
La publicidad genera contactos e información que hay que administrar. Armo esos sistemas: un CRM para ordenar los contactos, herramientas para analizar en profundidad lo que devuelven las campañas y desarrollos a medida para cada proceso comercial.
Con las campañas en marcha trabajamos el análisis: profundizamos en el porqué de cada resultado y tomamos decisiones sobre eso, desde la entrega de los anuncios hasta el sistema de adquisición completo.
Trabajé con más de 70 marcas y proyectos.








































Cinco años, más de 70 marcas y USD 325 mil invertidos en publicidad. Estos son tres casos destacados de decenas de proyectos con grandes resultados.



Escribime y vemos juntos si puedo darte una mano. Sin vueltas y sin compromiso.
Respondo personalmente, en el día.
Con negocios high-ticket, donde cada venta vale mucho: constructoras, inmobiliarias, desarrollistas y empresas que trabajan en obra, como climatización o energía solar. También con negocios de otros rubros que tengan potencial de escalabilidad, es decir, que puedan crecer y atender a más clientes cuando la publicidad empieza a traerlos.
Todo el sistema que lleva a una persona desde que ve un anuncio hasta que compra. Empezamos por entender el negocio y definir el mensaje. Después armamos el embudo completo: la publicidad en Meta (Instagram y Facebook), las landing pages, los flujos de venta por WhatsApp y, si hace falta, la instalación de un CRM para ordenar cada consulta. Cada mes medimos y ajustamos.
Depende de cuánto vale una venta para tu negocio, y muchas veces ese número no está claro al principio. Por eso lo calculamos juntos: cuánto te deja cada venta, cuántas consultas hacen falta para cerrar una y cuánto podés pagar como máximo por un cliente nuevo sin perder plata. Con eso definimos una inversión inicial para probar. Después la ajustamos con datos reales: se refuerza lo que rinde y se corta lo que no.
Antes de lanzar definimos las métricas que importan en tu negocio, porque no se mide igual una constructora que vende obras de millones que un comercio que vende todos los días. Según el caso seguimos el costo de cada consulta, cuántas terminan en una visita o un presupuesto, las ventas cerradas y cuánto vuelve cada peso invertido. Lo ves en un informe mensual y, cuando el negocio lo necesita, en un tablero propio con tus ventas al lado de la inversión.
Antes de prender la publicidad vemos quién va a atender y cuántas consultas puede responder bien, y la inversión se regula a ese ritmo. También armamos el recorrido de cada consulta: a qué número entra, quién la toma, cómo se registra y qué seguimiento tiene hasta que se cierra.
Lo primero es auditar el trabajo que se hizo antes. Analizamos cómo se gestionó todo, desde la publicidad hasta la atención de las consultas y el seguimiento de cada venta, para encontrar dónde estuvo el error o los cuellos de botella. Esta auditoría la hacemos siempre antes de arrancar un proyecto en el que ya se trabajó la adquisición de clientes sin éxito. Con eso claro, armamos el sistema corrigiendo lo que falló.